El pequeño animal fue encontrado muerto dentro de un rancho del ejido La Partida. La Fiscalía de Coahuila ya investiga el caso, mientras trabajadores señalan que podría tratarse de una presunta venganza relacionada con un extrabajador.
Torreón, Coahuila.— Tenía apenas una semana de nacido. Su vida apenas comenzaba, pero alguien decidió arrebatársela de una manera brutal. Vernon, un pequeño burrito del ejido La Partida, en Torreón, Coahuila, fue encontrado decapitado dentro de un rancho, un hecho que ha provocado indignación entre habitantes y trabajadores de la zona.

El hallazgo ocurrió la mañana del pasado domingo 31 de agosto, en el Rancho Castillo-Gurrola, cuando Abelardo, trabajador encargado de alimentar y cuidar a los animales, acudió como de costumbre para realizar sus labores.
Después de alimentar a los animales, salió del lugar. Sin embargo, algo llamó su atención y decidió regresar. Fue entonces cuando encontró una escena que difícilmente podrá olvidar: el pequeño Vernon estaba tendido en el alambrado del corral y había sido brutalmente decapitado.
Su cabeza no se encontraba en el lugar.
Fiscalía ya investiga el caso
El propietario del rancho, fue informado sobre lo ocurrido y posteriormente se dio aviso a las autoridades.
Personal de la Fiscalía General del Estado de Coahuila (FGEC) acudió al predio para realizar las primeras diligencias y tratar de establecer quién ingresó al lugar, qué ocurrió durante la noche y quién pudo haber cometido el ataque.
De acuerdo con los trabajadores, durante las noches el rancho permanecía prácticamente solo, y aunque según algunos reportes recientemente se había contratado a un velador, se cree que el crimen pudo haber ocurrido durante el periodo que no contaba con vigilancia.
Hasta el momento, no existe una persona formalmente señalada como responsable.
Entre las líneas que han surgido durante las primeras indagatorias se encuentra la posibilidad de una presunta venganza laboral.
Trabajadores mencionaron a un extrabajador conocido como El Canano, quien se desempeñaba como “palero” y habría dejado de acudir a sus labores después de un conflicto relacionado con el pago de una semana de trabajo.
Los encargados del lugar señalaron que esta persona habría sido sorprendida escribiendo mensajes y posteriormente habría huido. Sin embargo, estas circunstancias forman parte de las sospechas expresadas por habitantes y trabajadores, y no constituyen una acusación formal ni prueban su participación en la muerte de Vernon.
Seis perros también murieron semanas antes
El caso de Vernon adquiere todavía mayor preocupación debido a que, aproximadamente 15 días antes, seis perros de los alrededores fueron encontrados muertos, presuntamente por envenenamiento.
Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia que permita establecer que ambos hechos estén relacionados, ni los trabajadores pueden afirmar que haya sido la misma persona quien provocó las muertes.
Por ello, las investigaciones de la Fiscalía serán fundamentales para determinar si existe alguna conexión o si se trata de hechos independientes.
Vernon merece justicia
Más allá de quién resulte responsable, hay una realidad que no puede minimizarse: Vernon era un animal indefenso, de apenas una semana de vida, y murió de una manera atroz.
No fue una pelea. No fue un accidente. Alguien entró a un espacio donde había animales y uno de ellos terminó muerto y mutilado.
Desde Ni Perra Idea, exigimos que las autoridades investiguen hasta esclarecer completamente lo ocurrido y que, si se acredita la responsabilidad de alguna persona, se aplique la ley y se haga justicia por Vernon.
Porque los animales también son víctimas. Porque su vida importa. Y porque la violencia contra ellos no puede normalizarse ni quedar en el olvido.

