El gobierno municipal busca intervenir casi 3 mil vialidades en 2026 como parte de la estrategia #CallesAl100.
La apuesta por transformar las calles de Puebla se amplía. El presidente municipal, Pepe Chedraui, presentó el programa #CallesAl100, una estrategia que promete intervenir este año un total de 2 mil 926 vialidades en distintos puntos de la capital.
Con una inversión global de 790 millones de pesos, el plan contempla la atención de calles a través de distintos esquemas, que incluyen financiamiento a corto plazo, obra pública anual y el denominado Tren Capitalino de Pavimentación. La meta, según lo anunciado, es clara: mejorar la infraestructura vial en zonas clave de la ciudad.
Pero el proyecto no parte de cero. De acuerdo con el edil, entre octubre de 2024 y diciembre de 2025 ya se habían intervenido mil 484 calles. Sumadas a las que se proyectan para este año, el gobierno municipal prevé alcanzar un total de 4 mil 410 calles renovadas al cierre del periodo.

Calles que conectan lo esencial
Más allá de la cifra, el enfoque del programa apunta a la funcionalidad. Las vialidades a intervenir fueron seleccionadas con base en su impacto: conexiones hacia escuelas, hospitales, zonas habitacionales, espacios deportivos, templos y rutas de transporte público.
Además, el paquete de obras contempla acciones en las 17 juntas auxiliares de Puebla, integrando solicitudes ciudadanas recogidas en jornadas como “Día del Pueblo, La Capital Te Escucha”, así como peticiones directas en distintas colonias.
La lógica, explican, es intervenir donde más se necesita y donde el beneficio alcance a más personas.
Entre pavimentación y bacheo
En paralelo, el municipio mantiene activa la campaña “BacheAndo Puebla”, con la que, hasta ahora, se han atendido más de 371 mil baches mediante 25 cuadrillas desplegadas en distintos puntos de la ciudad.
Mientras el bacheo busca resolver lo inmediato, el nuevo programa apuesta por una intervención más profunda: calles completamente renovadas.
Con #CallesAl100, el gobierno municipal pone sobre la mesa una de sus principales cartas en materia de infraestructura. La meta es ambiciosa y el impacto, de cumplirse, sería amplio.
La pregunta ahora es si estas acciones lograrán traducirse en una mejora real y sostenida en la movilidad diaria de las y los poblanos.





