El caso de Rocky, el perrito arrastrado por una camioneta en Saltillo, escaló de la indignación viral a una exigencia colectiva de justicia. Mientras el lomito sigue en estado crítico, autoridades, activistas y ciudadanía chocan entre versiones, protestas y presión social.
De la crueldad al hospital: Rocky sigue en estado crítico
El pasado 18 de julio, un hecho brutal sacudió a Coahuila: un perrito fue amarrado y arrastrado por una camioneta en el fraccionamiento Villas de San Miguel.
El lomito, ahora identificado como Rocky, de 14 años, fue rescatado por vecinos y trasladado de emergencia al hospital veterinario Pets-Care, donde permanece en terapia intensiva.
De acuerdo con el director médico, el diagnóstico es trauma medular agudo, con un pronóstico reservado, lo que mantiene a la manada en vilo.
“Está en estado crítico y su salud está muy en juego”, señalaron los especialistas, quienes también pidieron evitar especulaciones y enfocar la conversación en apoyar su recuperación.
Denuncias, investigación y exigencia de justicia
La asociación Dignidad Animal A.C. confirmó que ya existe una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Coahuila, además de un dictamen médico veterinario integrado a la carpeta de investigación.
El lomito permanece bajo resguardo oficial, mientras las autoridades avanzan en el caso.
En paralelo, ya circula una petición ciudadana para exigir la detención de la presunta responsable, señalada como Lilian García, quien habría participado en el ataque.
La exigencia es clara: que este caso no quede impune.
En Coahuila, nuevamente se permite a una criminal influyente escapar. Exigimos que @FGECoahuila la encuentre y proceda legalmente, sin favoritismos políticos. pic.twitter.com/Btz4s1AV95
— Abogado Animalista (@LicAnimalista) July 21, 2026
Protestas, versiones cruzadas y desconfianza ciudadana
La noche del 20 de julio, ciudadanos y colectivos animalistas se manifestaron en Villas de San Miguel para exigir justicia por Rocky.
Durante la protesta, también surgieron señalamientos de presunta protección a la responsable, así como versiones que cuestionan si el perro hospitalizado es el mismo que aparece en el video.
Ante esto, testigos directos y el propio hospital han sido contundentes:
Rocky sí es el mismo perrito rescatado y trasladado tras la agresión.
Por su parte, el Gobierno Municipal de Saltillo emitió un comunicado donde asegura que:
- No se tolerará el maltrato animal
- No existe relación con los señalados
- Se está colaborando con la Fiscalía para esclarecer los hechos
Sin embargo, la percepción ciudadana sigue marcada por la duda y la exigencia de resultados.

Una vida en juego… y una sociedad que ya no quiere callar
Hoy, Rocky sigue luchando. Su historia ya no es solo un caso más:
es un símbolo de la violencia que viven muchos seres sintientes y de una ciudadanía que cada vez está más dispuesta a alzar la voz.
Porque aquí no solo se busca salvar a un lomito… se busca sentar un precedente.
Desde la manada de Ni Perra Idea, no soltamos este caso.
La violencia no se borra… se castiga.
