Zeus tenía aproximadamente 7 años y desde febrero de 2024 se había convertido en parte de la vida cotidiana de la clínica 57 del IMSS. Murió tras ser atropellado presuntamente por un conductor en estado de ebriedad que habría subido a la banqueta.
La caseta de vigilancia de la clínica 57 del IMSS, en Infonavit La Margarita, Puebla, hoy luce diferente. Un moño negro, fotografías, veladoras y un pequeño altar recuerdan a Zeus, el perro que durante los últimos años acompañó las jornadas de los guardias y se ganó el cariño de trabajadores, vecinos y derechohabientes.
El pasado 6 de agosto, alrededor de las 22:30 horas, Zeus murió después de ser atropellado sobre la avenida Fidel Velázquez. De acuerdo con versiones de testigos, un automóvil cuyo conductor presuntamente se encontraba bajo los efectos del alcohol perdió el control, subió a la banqueta y arrolló al lomito.
Tras el impacto, el vehículo habría escapado del lugar.
Zeus encontró una familia en la caseta de vigilancia
Zeus llegó a la zona de la clínica el 7 de febrero de 2024. Aunque era un perro comunitario y no vivía dentro del inmueble, la caseta de vigilancia terminó convirtiéndose en su hogar y los guardias, trabajadores, pacientes y vecinos fueron formando parte de su vida.
Durante aproximadamente dos años, el lomito acompañó las largas jornadas de quienes trabajaban en el lugar. Para algunos de ellos dejó de ser simplemente un perro que rondaba la zona: se convirtió en compañía, en parte de la rutina y en un integrante querido de la comunidad.
Michelle Méndez, una de las cuidadoras de Zeus en la caseta, relató que la noche del accidente únicamente alcanzó a observar que el automóvil involucrado era oscuro.
Las compañeras de guardia acudieron para intentar auxiliarlo, pero ya no pudieron hacer nada por él.
Norma Carrera, otra de las vigilantes que cuidaba al lomito, incluso se refería a él con cariño como “bebé”. Ahora, junto con otras personas que lo conocieron, pide que su muerte no quede impune.
Buscan videos, fotografías y testigos
La indignación llevó a organizaciones y defensores de los animales a comenzar la búsqueda de información que permita identificar al conductor.
Patitas Enlodadas A.C. hizo un llamado a quienes hayan presenciado el atropellamiento o cuenten con videos, fotografías, grabaciones de cámaras de seguridad, placas del vehículo o cualquier otro dato que pueda ayudar a esclarecer lo ocurrido.
La organización habilitó el número de WhatsApp 222 175 1405 para recibir información que pueda ser útil para una eventual denuncia formal.
El objetivo, explicaron, es reunir elementos que permitan determinar qué ocurrió y, en su caso, exigir que se deslinden responsabilidades.
Mientras tanto, el pequeño altar colocado en la caseta permanece como recordatorio de la ausencia de Zeus. Para quienes convivieron con él, no era “solo un perro”: era ese lomito que estaba ahí durante las jornadas de trabajo, que conocía las caras de quienes pasaban por la clínica y que encontró en ese lugar una familia.
También circulan en redes versiones sobre el destino de su cuerpo y una presunta cremación por parte de quien sería su cuidadora. Sin embargo, estos señalamientos forman parte de comentarios difundidos en redes sociales y no han sido acreditados con información adicional.
Por ahora, la petición de quienes conocieron a Zeus es clara: que aparezca el responsable de su muerte y que el caso no quede en el olvido.
Porque detrás de cada atropellamiento hay un ser sintiente, pero también una comunidad que pierde a un compañero. Y en La Margarita, la ausencia de Zeus ya se siente en una caseta donde durante dos años dejó huella.
— KEVIN CASILDO (@casildo_kevin) August 7, 2026
