Habitantes y pescadores alertaron desde hace meses; autoridades actuaron hasta ahora y aseguran que el problema ya está contenido
La postal de aguas turquesa en Puerto Progreso, Yucatán, se vio interrumpida por una escena que preocupa: manchas de hidrocarburo flotando a pocos metros de la costa. La situación, detectada por pescadores y vecinos desde tiempo atrás, movilizó finalmente a personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Secretaría de Marina (Semar), quienes ya trabajan en la zona.
Desde temprana hora, brigadas de Pemex llegaron al sitio y, con apoyo de embarcaciones de ribereños, se trasladaron mar adentro para contener el derrame. En el área fueron colocadas barreras flotantes de color naranja para evitar la expansión del combustible.
De acuerdo con reportes preliminares, uno de los manchones se localiza a unos 300 metros de la playa, cerca del muelle fiscal, mientras que otro fue detectado a aproximadamente 150 metros de la costa. Ambos ya habrían sido controlados, aunque el origen del derrame no fue confirmado de inmediato.
Advertencias ignoradas y reacción tardía
Pescadores de la zona aseguran que la presencia de esta sustancia no es reciente. Señalan que desde hace meses habían notado indicios de contaminación y realizaron reportes sin obtener respuesta oportuna.
Para quienes dependen del mar, la preocupación es clara. Diego Azueta, pescador con años de experiencia, advierte que este tipo de incidentes representa un riesgo ambiental que podría impactar tanto la actividad pesquera como el turismo, al ahuyentar a la fauna marina.
¿Qué pasó realmente?
Con el paso de las horas, autoridades estatales comenzaron a esclarecer el origen. El gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, informó que la mancha fue producto de una filtración en un ducto submarino en desuso, descartando que tuviera relación con los derrames registrados en Tabasco que han afectado otras entidades del Golfo.
Pemex detalló que se trató de una fuga de producto remanente a la altura de los pilares 35 sur y 35 norte de un viaducto antiguo, y aseguró que la situación ya fue contenida tras trabajos iniciados desde el pasado 17 de abril.
Incluso, representantes del sector pesquero, como Enrique Sánchez Sánchez, señalaron que el problema habría sido “resuelto” y que, hasta el momento, no existen reportes formales de afectaciones económicas.
Vigilancia, dudas y un entorno en riesgo
Mientras las autoridades mantienen labores de monitoreo en la zona, la incertidumbre persiste entre la población local. Más allá de la contención, queda la duda sobre el tiempo que el hidrocarburo permaneció en el agua y sus posibles efectos a mediano plazo.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el estado de la infraestructura petrolera en desuso y la rapidez de respuesta ante alertas ciudadanas.
Porque en Progreso, el problema no solo fue la mancha en el mar… sino el tiempo que tardó en ser atendida.


