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Indignación en Puebla: asesinan a “Amarillo”, perro comunitario de Santa Cruz Tejalpa

Asesinan a balazos a “Amarillo”, perro comunitario en Tehuitzingo; vecinos exigen justicia y denuncian normalización de la violencia animal.

Tehuitzingo, Puebla. La violencia contra los animales volvió a sacudir a una comunidad. “Amarillo”, un perro callejero que había sido adoptado de facto por los habitantes de Santa Cruz Tejalpa, fue asesinado a balazos a plena luz del día, en un hecho que ha generado indignación y exigencias de justicia en la región.

De acuerdo con testimonios vecinales, el ataque ocurrió frente a habitantes del poblado, incluidos menores de edad, quienes presenciaron la agresión y, entre lágrimas, suplicaron que se le perdonara la vida. El animal, que intentó resguardarse tras recibir los disparos, agonizó en la vía pública.

Un perro comunitario, no un “animal más”

Lejos de ser un perro en situación de calle invisible, “Amarillo” era parte activa de la vida comunitaria. Tras haber sufrido abandono, encontró refugio en el santuario local, donde era alimentado, cuidado y reconocido por los vecinos.

Habitantes relatan que el can custodiaba el recinto, convivía diariamente con la población y representaba un símbolo de empatía colectiva. Su asesinato no solo implica la pérdida de un animal, sino una fractura emocional en el tejido social del poblado.

Violencia que no puede normalizarse

El caso ha sido calificado por la comunidad como un hecho sin precedentes en Santa Cruz Tejalpa. A través de mensajes públicos, los pobladores denunciaron no solo la brutalidad del acto, sino también la persistente desensibilización frente al maltrato animal.

Señalan que minimizar la vida de un ser sintiente —con expresiones que lo reducen a un “desecho”— refleja un problema estructural que trasciende lo individual.

Especialistas en bienestar animal han documentado que la violencia hacia animales puede ser un indicador temprano de conductas antisociales, por lo que estos hechos requieren atención institucional seria y oportuna.

Exigen justicia bajo la ley

Tras el asesinato, la comunidad inició acciones legales conforme a la Ley de Bienestar Animal del Estado de Puebla, que contempla sanciones para quienes cometan actos de crueldad contra animales.

Los habitantes han sido claros: el caso de “Amarillo” no debe quedar impune.

Además, hicieron un llamado a las autoridades para fortalecer la capacitación en materia de bienestar animal, así como a la ciudadanía para denunciar cualquier acto de violencia.

Un antes y un después

El 26 de julio, Santa Cruz Tejalpa alzó la voz bajo una consigna que resume el sentir colectivo: “Justicia para Amarillo”.

Hoy, el caso se convierte en un punto de inflexión para la comunidad, que exige no solo castigo para el responsable, sino un cambio cultural profundo.

Porque en un país donde la ley ya reconoce a los animales como seres sintientes, la indiferencia también es una forma de violencia.

La exigencia es clara: justicia para Amarillo… y garantías de que ningún otro tenga que morir así.