Tras semanas de avistamientos y varios intentos de captura, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente confirmó que el cocodrilo de pantano conocido como Fugaz fue asegurado en Puebla. Es una hembra de aproximadamente cuatro años, mide 95 centímetros y se encuentra en buen estado de salud. Será trasladada a Chiapas para su rehabilitación y la valoración de una posible reintegración a su hábitat natural.
¡Fugaz ya está bajo resguardo! Después de meses de permanecer en la Laguna de San Baltazar, en la ciudad de Puebla, el cocodrilo que llamó la atención de visitantes y especialistas fue capturado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con biólogos de la Asociación Civil Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre Mundo Cocodrilo, de Suchiapa, Chiapas.
De acuerdo con el comunicado emitido por la dependencia federal el 26 de octubre, la captura se realizó el domingo 25 de octubre, a las 20:47 horas. Tras una revisión técnica y veterinaria, se determinó que el ejemplar es una hembra de aproximadamente cuatro años, con una longitud de 95 centímetros y un peso de 2.920 kilogramos.
La Profepa informó que la cocodrila se encuentra en buen estado físico y de salud. Por ahora, fue entregada a Mundo Cocodrilo en calidad de resguardo y posteriormente será trasladada a sus instalaciones en Chiapas, donde recibirá atención y se evaluará si es posible reintegrarla a un hábitat natural adecuado.

De los primeros avistamientos a una captura especializada
La presencia del reptil en la Laguna de San Baltazar se convirtió en tema de conversación entre visitantes y personas interesadas en la protección de la fauna silvestre. El animal recibió el nombre de Fugaz, con el que comenzó a ser identificado en los reportes y contenidos difundidos sobre el caso.
En septiembre, los avistamientos volvieron a llamar la atención luego de que el cocodrilo fuera observado en la laguna. En las semanas siguientes, la situación reavivó la discusión sobre cómo actuar ante la presencia de fauna silvestre fuera de su entorno natural.
En los reportes previos sobre el caso se planteó que el ejemplar habría sido abandonado en la laguna a finales de 2025. Sin embargo, este antecedente debe entenderse como parte de la información difundida sobre Fugaz y no como una causa de origen confirmada por el comunicado de captura.
La intervención de las autoridades tampoco fue inmediata: se realizaron distintos intentos para localizar y capturar al animal con apoyo de especialistas y equipo especializado. Entre los participantes mencionados por Profepa se encuentran un profesor investigador y biólogos egresados de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), personal del Instituto de Fauna Silvestre del Gobierno de Tlaxcala, médicos veterinarios y especialistas de distintas Unidades de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre.
También colaboraron la clínica veterinaria Picos y Plumas y especialistas vinculados con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), quienes aportaron experiencia y equipo, como cámaras-trampa, lámparas, redes y herramientas de captura.
La presencia de estos equipos permitió concretar el operativo nocturno y asegurar al ejemplar sin que, según el reporte oficial, se detectaran problemas de salud durante la revisión posterior.
¿Qué pasará ahora con Fugaz?
La captura representa un avance en el manejo del caso, pero todavía queda pendiente definir el destino definitivo del animal.
El siguiente paso será su traslado a Chiapas, donde Mundo Cocodrilo estará a cargo de su resguardo y rehabilitación. Allí se valorará si reúne las condiciones necesarias para una posible reintegración a su hábitat natural.
Este punto es importante: la Profepa no ha informado que Fugaz ya haya sido liberado ni que su reintegración esté garantizada. La decisión dependerá de la valoración correspondiente y de las condiciones adecuadas para su bienestar.
El caso también recuerda que la presencia de animales silvestres en espacios urbanos exige una respuesta especializada. En sus reportes anteriores, personas involucradas en el seguimiento de Fugaz habían pedido a la población no acercarse, no alimentarlo y no intentar capturarlo por cuenta propia.


Fugaz y la responsabilidad humana frente a la fauna silvestre
Más allá de la curiosidad que despertó el cocodrilo entre quienes visitaban la laguna, su historia abrió preguntas sobre el abandono y la tenencia de animales silvestres fuera de condiciones apropiadas.
Los cocodrilos de pantano (Crocodylus moreletii) son fauna silvestre y están sujetos a medidas de protección ambiental. Por ello, su manejo requiere personal capacitado, protocolos de seguridad y una evaluación de las condiciones sanitarias y ambientales antes de decidir su destino.
Fugaz ya fue capturado, pero el cierre de esta historia no consiste únicamente en sacarlo de la laguna: también implica garantizar que reciba atención adecuada y que cualquier decisión sobre su futuro responda a criterios técnicos y de bienestar animal.
Desde la manada de Ni Perra Idea seguiremos pendientes de su traslado y de la valoración que determine si podrá regresar a un hábitat natural adecuado. Porque proteger a la fauna silvestre también significa evitar que termine en entornos que no le corresponden y asumir la responsabilidad que existe detrás de su abandono.
#SobrePuebla | 𝐒𝐞 𝐚𝐜𝐚𝐛𝐨́ 𝐥𝐚 𝐟𝐮𝐠𝐚 𝐝𝐞 “𝐅𝐮𝐠𝐚𝐳” 🚨🐊
— Ni Perra Idea – Periodismo Daltónico (@NP_ideaa) October 26, 2026
El cocodrilo que sorprendió durante meses a los visitantes de la #lagunadeSanBaltazar, en Puebla🏞️📍, finalmente fue capturado la noche del domingo 25 de octubre, alrededor de las 21:00 horas. El operativo… pic.twitter.com/jG4Wb6sAbE
