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Entrevista perronas con gente de pocas pulgas

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De la barranca al rescate: cinco lomitos sobreviven a caída de 20 metros en Puebla

Cinco perros fueron rescatados con vida y sin lesiones tras quedar atrapados en una barranca de 20 metros de profundidad en Chalchicomula de Sesma, Puebla.

Una tarde que pudo terminar en tragedia

Lo que comenzó como un reporte ciudadano terminó en una historia que hoy respira alivio. La tarde del 29 de julio de 2026, alrededor de las 16:00 horas, se alertó sobre cinco perros atrapados en el fondo de una barranca en el municipio de Chalchicomula de Sesma, en Puebla.

Al llegar al sitio, elementos de Protección Civil estatal y Bomberos municipales se encontraron con un terreno complicado y una profundidad que no daba margen de error: 20 metros hacia abajo.

Rappel y precisión: así fue el rescate

Para evitar poner en riesgo a los animales, los rescatistas implementaron un sistema de anclaje con cuerdas (técnica de rappel), lo que permitió descender de forma controlada hasta donde se encontraban los lomitos.

Un dato clave en esta historia:
dos de los perros ya habían sido rescatados previamente por personas de la comunidad, lo que evidencia que la respuesta ciudadana también fue determinante.

Los equipos de emergencia se encargaron de extraer a los tres restantes, completando así el rescate total de los cinco animales.

Todos con vida y sin lesiones

Tras ser sacados de la barranca, los cinco perros fueron valorados en el sitio. El diagnóstico fue claro:
ninguno presentaba lesiones
todos estaban en condiciones estables

Posteriormente, fueron retirados del lugar, e incluso algunos reportes indican que pudieron moverse por sus propios medios o ser canalizados a un espacio seguro.

Cuando la coordinación salva vidas

Este rescate deja una postal clara: la combinación entre ciudadanía y autoridades puede marcar la diferencia.

En un país donde el abandono y el riesgo para los animales sigue siendo una constante, historias como esta recuerdan que sí hay finales distintos cuando hay acción inmediata, empatía y trabajo en equipo.

Porque a veces, caer no es el final… siempre y cuando haya alguien dispuesto a tender la cuerda.