La física poblana Isabel Pedraza Morales es reconocida con el Premio Elsevier 2026 por su impacto en el desarrollo sostenible de México.
La ciencia que se hace en Puebla volvió a cruzar fronteras. La doctora Isabel Pedraza Morales, investigadora de la BUAP, fue galardonada con el Premio Elsevier 2026 “Mujeres que transforman México”, un reconocimiento que no solo destaca su trayectoria en la Física de Partículas, sino el impacto tangible de su trabajo en el desarrollo sostenible del país.
Lejos de los reflectores mediáticos, pero en el centro de algunos de los experimentos científicos más ambiciosos del planeta, Pedraza ha construido una carrera que conecta la curiosidad infantil con la élite de la investigación mundial.

De mirar estrellas… a estudiar la materia del universo
Todo comenzó con el cielo. Las noches en el norte de Veracruz despertaron en ella una pregunta que marcaría su vida: entender qué hay más allá de las estrellas. A los nueve años ya tenía claro su rumbo.
Ese camino la llevó a formarse completamente en la BUAP —licenciatura, maestría y doctorado en Física—, pero no se quedó en la contemplación del cosmos: se adentró en el estudio de los componentes más pequeños de la materia.
Hoy, su trabajo se centra en áreas clave como el bosón de Higgs, la materia oscura y los modelos extendidos de la física moderna, utilizando además herramientas de inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de datos.
En la élite de la ciencia mundial
La investigadora poblana ha sido parte de colaboraciones científicas de talla global. Participó en proyectos como el Observatorio Pierre Auger en Argentina, así como en los experimentos ATLAS y CMS del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en el CERN, en Suiza.
Actualmente, es líder adjunta del grupo de investigación de la BUAP en el CMS, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar un cargo de gestión dentro de esta colaboración internacional.
Su producción científica habla por sí sola: más de mil 400 artículos publicados en revistas de alto impacto y más de 222 mil citas académicas, cifras que reflejan su participación en investigaciones clave de la Física contemporánea.
El momento que cambió la historia de la física
Uno de los puntos más altos de su carrera llegó en 2012, cuando formó parte del equipo que contribuyó al descubrimiento del bosón de Higgs, la partícula que explica por qué la materia tiene masa.
La emoción de ese momento sigue vigente.
“Era una locura total, había gente trabajando 24 horas. Fue la primera vez que la humanidad tuvo colisiones a siete TeV. Nuestro grupo obtuvo la primera gráfica del hallazgo”, recordó.
Ciencia con impacto real
Más allá de los laboratorios, Pedraza insiste en algo que pocas veces se comunica con claridad: la ciencia básica también transforma la vida cotidiana.
Su trabajo no solo impulsa el conocimiento fundamental, sino que abre camino al desarrollo tecnológico, particularmente en áreas como inteligencia artificial y, recientemente, computación cuántica.
“Mi investigación la hago con mucha pasión, pero saber que tiene un impacto tangible en el desarrollo del país es una gran motivación”, afirmó.
Romper límites… desde dentro
En un entorno históricamente dominado por hombres, su postura es directa: las barreras no siempre están afuera.
“Nunca me pregunté si había más hombres o mujeres. Tenía claro mi objetivo”, señala.
Hoy, además de investigar, forma nuevas generaciones como mentora en programas nacionales e internacionales, convencida de que el acceso al conocimiento es más amplio que nunca.
Su mensaje es claro y, al mismo tiempo, incómodo para una sociedad que sigue señalando obstáculos externos:
Las limitantes —dice— muchas veces están en uno mismo.



