El gobierno ajusta el proyecto mientras crece la exigencia ciudadana por proteger el arbolado urbano.
El proyecto del Cablebús en Puebla avanza entre promesas de movilidad sustentable y una preocupación que no deja de crecer: el impacto ambiental, particularmente sobre los árboles que podrían ser intervenidos.
El coordinador de gabinete, José Luis García Parra, aseguró que la inquietud ciudadana por el medio ambiente “es la misma preocupación del gobierno”, por lo que —dijo— se han mantenido análisis técnicos para reducir al máximo las afectaciones.
De 1,600 árboles… ¿a cuántos realmente?
En el anteproyecto, se identificaron alrededor de mil 600 árboles que tendrían que ser podados o trasplantados. Sin embargo, conforme avanzan los estudios y se ajustan trazos, líneas y ubicaciones de estaciones, esa cifra ha ido disminuyendo “considerablemente”, según el funcionario.
El dato final aún no es público.
Será entre el 30 y 31 de marzo cuando la Secretaría de Medio Ambiente presente el análisis definitivo, que establecerá cuántos árboles serán intervenidos y bajo qué criterios.
Pero la pregunta ya está sobre la mesa:
¿Cuántos árboles son “aceptables” cuando se habla de desarrollo urbano?
Movilidad verde… con costo ambiental
El gobierno estatal sostiene que el Cablebús representa una alternativa sustentable: un sistema de transporte eléctrico, sin emisiones directas y con potencial para reducir el tráfico y la contaminación en la ciudad.
El argumento es claro: menos autos, menos emisiones.
Pero la discusión no es tan simple.
¿Puede considerarse un proyecto “verde” si implica la remoción de cientos —o incluso miles— de árboles?
¿El beneficio a largo plazo justifica el impacto inmediato?
Mesas de diálogo… y presión social
Ante la creciente atención pública, autoridades confirmaron que en los próximos días se realizarán mesas de trabajo con grupos ambientalistas, asociaciones civiles y ciudadanos interesados en el proyecto.
El objetivo: transparentar los avances y escuchar las inquietudes.
Sin embargo, para muchos, el punto clave no es solo informar… sino garantizar que las decisiones realmente cambien el proyecto y no se queden en simulación.
Entre reforestación y realidad
El gobierno también anunció que continuará con jornadas de reforestación como medida complementaria, junto con otros proyectos urbanos.
Pero aquí surge otra duda de fondo:
¿reforestar compensa la pérdida de árboles maduros?
¿es lo mismo plantar que conservar?
Un proyecto que pone a prueba el equilibrio
El Cablebús se perfila como una de las apuestas más ambiciosas en movilidad para Puebla. Podría transformar la forma en que miles de personas se trasladan todos los días.
Pero también se ha convertido en un punto de tensión entre desarrollo e impacto ambiental.
Porque más allá de discursos y cifras, la discusión de fondo sigue siendo la misma: ¿Cómo avanzar sin arrasar lo que ya existe?.
