El Gobierno de Puebla concluyó una capacitación de 40 horas dirigida a promotores de actividad física, con herramientas de liderazgo, planeación y trabajo comunitario.
Llevar el ejercicio a las colonias y juntas auxiliares también requiere de personas preparadas para motivar, organizar y acompañar a las comunidades. Bajo esta premisa, el Gobierno de la Ciudad concluyó el curso “Formación de Promotores 2026”, mediante el cual capacitó a 120 personas para fortalecer la activación física en Puebla Capital.
La capacitación fue impartida por el Instituto Municipal del Deporte de Puebla (IMDP) y estuvo dirigida principalmente a personas beneficiarias del programa Activación Física Musicalizada, así como a quienes buscan formarse como promotores deportivos.
De las 120 personas participantes, 115 fueron mujeres y cinco hombres, quienes durante seis jornadas adquirieron herramientas para desarrollar sesiones de actividad física y promover estilos de vida saludables dentro de sus comunidades.
Una capacitación de 40 horas
El curso se desarrolló del 23 de mayo al 11 de julio en la Unidad Deportiva Francisco González Gatica, con una duración de 40 horas presenciales, además de sesiones de seguimiento mediante plataformas digitales.
La formación abordó temas relacionados con planeación deportiva, liderazgo, trabajo colaborativo, desarrollo humano y conducción de sesiones de activación física.
El programa utilizó el modelo por competencias SONA: Saber, Saber Hacer y Saber Ser, con actividades prácticas, evaluación continua y ejercicios en escenarios reales.
La intención fue que las y los participantes no solamente adquirieran conocimientos teóricos, sino que pudieran llevarlos directamente a sus colonias y comunidades.
De hacer ejercicio a convertirse en agentes de cambio
Uno de los objetivos del programa fue fortalecer el papel de los promotores como agentes de cambio comunitario, capaces de generar espacios para la actividad física y, al mismo tiempo, fomentar la convivencia y los hábitos saludables.
Durante el curso participaron especialistas de diferentes áreas.
El doctor Facundo Juan Carlos Comba, de la BUAP, impartió herramientas para elaborar planeaciones deportivas, mientras que el doctor Luciano Aguirre Álvarez, del Colegio de Postgraduados, abordó la organización de grupos, el trabajo en equipo y el liderazgo.
También se impartió la sesión “Movimientos Inteligentes para la Comunidad”, a cargo de la fisioterapeuta y entrenadora personal Luna Orquídea Martínez Machorro, quien trabajó aspectos como postura, respiración, movilidad y stretching.
Por su parte, el licenciado Oscar Jiménez Martínez, del IMDP, ofreció la charla motivacional “La Montaña y la Vida”, enfocada en crecimiento personal y perseverancia.
Mujeres al frente de la activación física
Uno de los datos que sobresale en esta generación es la participación mayoritaria de mujeres: 115 de las 120 personas capacitadas.
Además del desarrollo de habilidades deportivas, el curso buscó abrir nuevas posibilidades en el ámbito personal y económico para quienes participaron.
El Gobierno municipal señaló que la formación también pretende detectar nuevos talentos, fortalecer capacidades de liderazgo y generar oportunidades de autoempleo relacionadas con la promoción de la actividad física.
Esto significa que el programa no busca únicamente sumar personas capaces de dirigir una clase de ejercicio, sino construir una red de promotores que puedan replicar conocimientos y generar actividades en beneficio de sus propias comunidades.
Una red deportiva para las colonias
Con la conclusión del curso, el IMDP busca fortalecer una red de promotoras y promotores que lleven actividades físicas a distintos puntos de la capital poblana.
La apuesta es que la activación física no se quede únicamente en unidades deportivas o gimnasios, sino que pueda convertirse en una actividad accesible para las familias en sus propios entornos.
De acuerdo con el Ayuntamiento, estas acciones buscan contribuir al bienestar físico, mental y emocional, además de fortalecer la convivencia y la calidad de vida de las familias poblanas.
Porque detrás de una clase de activación física puede haber algo más que ejercicio: una comunidad que se mueve, convive y encuentra nuevas oportunidades.





