— Más de 400 actividades, 250 editoriales y una apuesta clara por la diversidad marcan la edición 39 de la feria del libro
La palabra vuelve a tomar el centro de la conversación. La edición 39 de la Feria Nacional del Libro (FENALI) de la BUAP arrancó este 20 de marzo con una apuesta ambiciosa: convertir al Edificio Carolino en un punto de encuentro donde la literatura, el arte y las ideas dialogan de frente.
Durante diez días, del 20 al 29 de marzo, la universidad abre sus puertas a una auténtica fiesta cultural que reúne a 250 sellos editoriales, más de 400 invitados y una programación que supera las 416 actividades distribuidas en nueve foros.
Y no es menor: se espera la asistencia de más de 10 mil 500 personas.

Una feria que habla de lo que importa
La FENALI no solo es libros. Es conversación.
En esta edición, los temas atraviesan desde movimientos sociales, género y feminismo, hasta literatura contemporánea, poesía y lenguajes escénicos. Una agenda que refleja no solo lo que se lee… sino lo que se vive.
Además, destaca un dato clave: el 60 por ciento de la programación está integrada por mujeres, marcando una presencia fuerte en la construcción del diálogo cultural.
“Un libro es un ente vivo”
Durante la inauguración, la rectora Lilia Cedillo Ramírez definió a los libros como algo más que objetos:
“Son ese ente mágico que nos envuelve, que nos hace volver a soñar e imaginar, pero también que aparece en los momentos difíciles para darnos un consejo”.
Una visión que conecta con la esencia de la feria: no solo promover la lectura, sino reivindicarla como una experiencia que acompaña, cuestiona y transforma.
En la misma línea, el secretario de Cultura estatal, Fritz Glockner Corte, fue más allá:
“La palabra genera rebeldía, ilusión y amor. Un libro es un ente vivo que nos lleva a mundos inimaginables”.
El Carolino como epicentro cultural
El histórico Edificio Carolino se convierte nuevamente en el corazón de esta celebración, donde lectores, autores y curiosos se encuentran entre páginas, ideas y nuevas historias.
Ahí, cada presentación, cada charla y cada libro abren una posibilidad: la de cuestionar, imaginar y, quizá, cambiar de perspectiva.
Más que una feria… un termómetro cultural
La FENALI llega a su edición 39 consolidada como uno de los espacios culturales más relevantes en Puebla.
Pero también funciona como un reflejo: de lo que interesa, de lo que incomoda y de lo que se está discutiendo en la sociedad.
Porque en tiempos donde la atención se fragmenta, apostar por los libros sigue siendo, en sí mismo, un acto de resistencia.
Y en Puebla, al menos por estos días, la palabra tiene casa.







