Más de 90 troncos de madera, presuntamente producto de tala ilegal, fueron asegurados durante un operativo interestatal realizado en zonas rurales y montañosas ubicadas en los límites entre Puebla y Tlaxcala, una región clave por su riqueza forestal y biodiversidad.
La acción se llevó a cabo como parte del Operativo Interestatal Puebla-Tlaxcala, mediante patrullajes coordinados que buscan frenar la explotación clandestina de los bosques, una práctica que debilita los ecosistemas, pone en riesgo a la fauna y afecta directamente a las comunidades que dependen del equilibrio ambiental.
En este despliegue participaron elementos de la Secretaría de Marina (SEMAR), la Policía Estatal Forestal de Puebla y la Policía Estatal de Montaña de Tlaxcala, quienes además de la madera aseguraron una motosierra, herramienta comúnmente utilizada para el corte ilegal de árboles.
La tala clandestina no solo representa un delito ambiental, también rompe el equilibrio natural: sin árboles no hay captación de agua, se acelera la erosión del suelo y se reduce el hábitat de numerosas especies. Afinar el colmillo contra este tipo de prácticas resulta clave para proteger los pulmones verdes que aún resisten en la región.
Autoridades estatales informaron que estos operativos buscan reforzar la vigilancia en zonas limítrofes y prevenir delitos que atentan contra el patrimonio natural, apostando por el trabajo coordinado entre entidades para cerrar el paso a quienes lucran con los recursos forestales.
Desde la manada, el mensaje es claro: cuidar los bosques no es una opción, es una urgencia. Cada tronco recuperado es un recordatorio de que la defensa del territorio y del medio ambiente requiere vigilancia constante y acciones firmes para que el daño no siga avanzando.






