Fauna muerta, pesca paralizada y un contaminante sin responsable confirmado marcan la crisis ambiental en el sur de Veracruz. Pemex se deslinda, el gobierno respalda… y el ecosistema paga el costo.
Las playas de Pajapan, en el sur de Veracruz, permanecen cerradas tras la presencia masiva de hidrocarburo en la arena y el mar. La imagen es contundente: manchas negras cubriendo la costa y animales muertos entre el chapopote.
La afectación no es menor ni aislada. Habitantes y pescadores denuncian que el impacto se extiende hacia zonas de Tabasco y municipios como Coatzacoalcos y Tatahuicapan. La pesca se detuvo, el turismo quedó suspendido y la economía local entró en pausa forzada.
Un contaminante visible… pero sin origen confirmado
Hasta el momento, no existe una explicación oficial sobre la procedencia del hidrocarburo. No se ha informado el volumen derramado, el punto exacto de origen ni cuánto tiempo lleva el material en el agua.
Mientras brigadas de Salubridad y Medio Ambiente realizan recorridos técnicos y fuerzas federales resguardan la zona, el daño ambiental ya es tangible y avanza con cada marea.
La pregunta sigue en el aire:
¿De dónde salió el chapopote que hoy cubre la costa?
Pemex niega fuga; el origen sigue sin respuesta
En un comunicado fechado el 2 de marzo, Petróleos Mexicanos aseguró que, tras inspecciones en sus instalaciones del sur de Veracruz, “no se ha detectado fuga o derrame alguno” y que su infraestructura opera con normalidad.
La empresa informó que realizó recorridos por tierra y agua para descartar afectaciones y reiteró que mantiene vigilancia permanente.
Pero el punto crítico es otro:
Pemex afirma que no fue su infraestructura, pero no hay hasta ahora una explicación alternativa sobre el origen del contaminante.
El hidrocarburo está en la playa.
La responsabilidad, no.

Nahle respalda a Pemex; el misterio persiste
De acuerdo con información publicada por el diario La Jornada, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, sostuvo que “no es derrame de Pemex”, al señalar que en la zona no hay tuberías ni plataformas en operación.
Según el mismo medio, la mandataria reconoció que el origen “está raro” y que ya se investiga.
El respaldo político es inmediato. La explicación técnica, no.
Porque si no es Pemex, entonces:
¿quién es?
¿Un buque? ¿Una instalación privada? ¿Un remanente antiguo?
Hasta ahora, ninguna hipótesis ha sido confirmada públicamente.
Denuncias, censos… y el mar contaminado
El alcalde de Pajapan informó que se presentaron denuncias ante autoridades ambientales federales y estatales, y que se realizará un censo de afectados —pescadores, restauranteros y vendedores— para gestionar apoyos.
Pero mientras los oficios se turnan y los comunicados se publican, el ecosistema marino sigue expuesto al hidrocarburo.
En crisis ambientales, la burocracia avanza a su ritmo; la contaminación no.
Cada día sin una identificación clara del origen implica más riesgo para manglares, fauna marina, cadenas alimenticias y comunidades costeras que dependen del mar para subsistir.
Hoy, en el sur de Veracruz, el chapopote tiene presencia física, olor penetrante y víctimas visibles.
Lo único que no tiene, hasta ahora, es un responsable confirmado.
Y en materia ambiental, la falta de respuestas oportunas también es una forma de daño.




