DEJANDO HUELLA

Entrevista perronas con gente de pocas pulgas

AULLIDOS POLÍTICOS

Las noticias que resuenan a nivel local, nacional y mundial

Los fantasmas del 68 regresan: revisitan a Díaz Ordaz en la FENALI 39

La obra de Fritz Glockner propone mirar de frente uno de los capítulos más oscuros de México y cuestionar el poder desde la memoria.

En la Feria Nacional del Libro (FENALI 39) de la BUAP, el pasado volvió a incomodar. El escritor Fritz Glockner presentó su libro Los malos de la historia. Gustavo Díaz Ordaz, una obra que reconstruye, desde una narrativa cercana a la ficción, la figura de uno de los personajes más controvertidos del México contemporáneo.

El texto, estructurado en 39 segmentos, fue comentado por el académico Marco Velázquez, quien destacó su valor como una herramienta clave para entender no solo al expresidente Gustavo Díaz Ordaz, sino también el contexto político y social que marcó su gobierno.

Narrar el poder desde sus sombras

La obra aborda la vida de Díaz Ordaz, un personaje profundamente marcado por el descrédito histórico, especialmente por su papel durante el movimiento estudiantil de 1968, uno de los episodios más dolorosos en la memoria colectiva del país.

Desde una propuesta narrativa que mezcla recursos literarios con una base documental sólida, Glockner invita al lector a construir su propia interpretación del personaje y de su tiempo.

La historia como espejo incómodo

Durante la presentación, Velázquez subrayó que el libro no solo revisita el pasado, sino que lo conecta con el presente.

Señaló que la obra también busca explorar, desde una mirada sociológica, la naturaleza del mal en los sistemas de poder, advirtiendo que si no se comprenden los hechos de 1968 y las estructuras que los permitieron, estos pueden repetirse.

“La verdad es un agente sanador”, se destacó en la charla, en referencia a la necesidad de enfrentar la historia para evitar ciclos de violencia y autoritarismo.

Entre memoria y reconstrucción

Además de su valor histórico, el libro representa para Glockner un ejercicio personal y narrativo, al recrear a un personaje que, en algún momento, estuvo vinculado a su propia historia familiar.

En este sentido, Los malos de la historia. Gustavo Díaz Ordaz no solo desmonta versiones oficiales —como el supuesto origen poblano del expresidente—, sino que también abre un espacio para reflexionar sobre cómo se construyen las figuras del poder y su impacto en la sociedad.

Recordar para no repetir

La presentación dejó claro que la FENALI 39 no evade los temas incómodos. Por el contrario, los pone sobre la mesa.

En un país donde la memoria histórica sigue en disputa, obras como la de Glockner reafirman la importancia de cuestionar, recordar y analizar el pasado, no como un ejercicio nostálgico, sino como una herramienta para entender el presente y evitar que la historia vuelva a escribirse con sangre.