Niñas, niños y jóvenes de distintos niveles educativos competirán en Puebla como parte de una estrategia nacional que apuesta por el deporte como herramienta formativa.
La BUAP se convirtió en el punto de encuentro para miles de estudiantes con el arranque del Mundialito Escolar 2026, un torneo que reúne a cerca de 2 mil 500 participantes entre jugadores, entrenadores y comunidad educativa.
El evento, que forma parte de una estrategia nacional para fomentar la educación, la salud y la integración, se desarrollará en dos etapas: del 17 al 20 de marzo competirán equipos de primaria, mientras que del 23 al 26 de marzo será el turno de secundaria, en las canchas universitarias.
Puebla entra al juego con decenas de equipos
En esta edición, la entidad suma una amplia participación: 73 equipos de primaria, 30 de secundaria y 30 de nivel medio superior, lo que refleja el alcance del programa en las escuelas poblanas.
La inauguración estuvo encabezada por la rectora Lilia Cedillo Ramírez, junto con autoridades educativas estatales y federales, quienes destacaron el papel del deporte en la formación integral de los estudiantes.
Más que un torneo
Durante su mensaje, la rectora subrayó que el Mundialito va más allá de la competencia deportiva.
“Prende el entusiasmo y deja una enseñanza: el deporte es la forma más sana de educar”, expresó, al dar la bienvenida a los participantes.
La apuesta, coincidieron autoridades, no solo está en ganar partidos, sino en fortalecer valores, disciplina y convivencia entre estudiantes de distintos niveles.
Un paso rumbo a la etapa nacional
Quienes participen en esta fase buscarán avanzar hacia el Mundialito que se realizará en Ciudad de México en julio, donde se concentrarán los mejores equipos del país.
Desde la Secretaría de Educación se destacó que llegar a esta etapa ya representa un logro para los estudiantes, en un proceso que combina esfuerzo académico y deportivo.
Deporte, formación… y comunidad
El Mundialito Escolar 2026 coloca nuevamente a Puebla como sede de un evento que busca fortalecer hábitos saludables y el trabajo en equipo desde edades tempranas.
Porque más allá de los resultados, el objetivo es claro: formar estudiantes dentro y fuera de la cancha.







