La universitaria competirá en abril en Veracruz tras superar un exigente selectivo estatal en la laguna de San Juan Epatlán.

La disciplina de alto rendimiento no siempre se queda en las canchas o en las pistas. Para Paola Sofía Galindo García, estudiante de Arquitectura en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el reto está en equilibrar planos, tareas universitarias y kilómetros nadados.
La joven deportista logró clasificar al Campeonato Nacional de Aguas Abiertas 2026 tras competir en el selectivo realizado en la Laguna de San Juan Epatlán, en el estado de Puebla. La justa nacional se llevará a cabo el 13 y 14 de abril en Boca del Río.
Una competencia que exige cuerpo y mente
El selectivo no fue sencillo. La modalidad en la que compitió, conocida como nocaut, se desarrolla en tres etapas eliminatorias.
En la primera fase los nadadores recorren mil 500 metros, donde solo avanzan los 15 mejores tiempos.
Posteriormente deben completar mil metros, ronda en la que únicamente 10 competidores continúan en la prueba.
La última etapa consiste en 500 metros finales, donde se definen los ocho clasificados al Campeonato Nacional.
Superar este proceso representa el primer gran filtro rumbo a la Olimpiada Nacional, que se realizará en Nayarit durante mayo.
“Esta competencia es el primer obstáculo que los deportistas debemos pasar para entrar al Nacional y ahí buscar clasificarnos a la Olimpiada Nacional”, explicó la universitaria.
Estudiar y entrenar: una doble exigencia
La vida de Paola Sofía Galindo García combina el rigor académico con el deporte de alto rendimiento. Su rutina incluye entrenamientos diarios de dos horas en alberca, sesiones de gimnasio tres veces por semana, además de seguimiento nutricional y terapéutico.
Aun así, asegura que la natación le ha dado una herramienta clave: disciplina para organizar su tiempo.
“Es complicado llevar entrenamientos de alto rendimiento y cumplir con las tareas de la licenciatura, pero el deporte me ha enseñado a administrar mis tiempos”, comentó.


Un sueño que empezó en la infancia
El vínculo con el nado en aguas abiertas comenzó desde pequeña. Durante su infancia asistía a competencias para ver participar a su tía, experiencia que despertó su interés por el deporte.
A los seis años inició en esta disciplina y en 2020 participó en su primer clasificatorio nacional. Dos años después debutó en el Campeonato Nacional de Aguas Abiertas y en la Olimpiada Nacional, donde obtuvo el lugar 14.
De Cancún a Puebla para perseguir dos pasiones
Originaria de Cancún, la joven decidió mudarse a Puebla para estudiar Arquitectura en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
El cambio de ciudad representó salir de su zona de confort, pero también la oportunidad de continuar su preparación deportiva.
Entre sus planes a futuro está estudiar una maestría en arquitectura, dedicarse al sector de la construcción y mantenerse activa en competencias Masters de aguas abiertas.
“Me siento orgullosa de estudiar y representar deportivamente a una universidad tan importante como la BUAP”, expresó.



