En un contexto marcado por el abandono constante de perros y gatos, así como por casos recurrentes de maltrato animal, el Instituto de Bienestar Animal (IBA) del Gobierno de Puebla reiteró su política de Cero Tolerancia a la crueldad, poniendo el foco en un tema clave: la tenencia responsable.
Desde San Andrés Cholula, el IBA señaló que integrar a un ser sintiente a un hogar no es un acto simbólico ni temporal, sino un compromiso de largo plazo que implica garantizar alimentación, atención médica, esterilización, condiciones adecuadas de resguardo y un entorno seguro frente a factores como el clima o cambios de domicilio.
La titular del Instituto, Michele Islas Ganime, reconoció que el abandono y la falta de compromiso por parte de personas propietarias siguen siendo una de las principales problemáticas que enfrentan los animales en el estado. Frente a ello, explicó que el IBA impulsa acciones de concientización social mediante charlas, campañas informativas y coordinación con autoridades municipales y organizaciones civiles, buscando soluciones que prioricen el bienestar animal y la corresponsabilidad ciudadana.
Desde la mirada animalista, estas acciones representan pasos necesarios, aunque insuficientes frente a la magnitud del problema. La tenencia responsable no puede quedarse solo en el discurso institucional: requiere vigilancia constante, denuncias efectivas y una ciudadanía informada y dispuesta a asumir responsabilidades reales.
El Instituto recordó que cualquier acto que atente contra la integridad de los seres sintientes puede constituir una falta administrativa o incluso un delito, conforme a la legislación vigente en Puebla, por lo que llamó a denunciar formalmente los casos de maltrato.
Si bien el IBA sostiene una línea de actuación frente a la crueldad animal, el reto sigue siendo avanzar hacia una política más robusta, preventiva y con mayor alcance territorial. El bienestar animal no se decreta: se construye todos los días, desde las instituciones, pero también desde cada hogar que decide sumar —o no— a un integrante de cuatro patas a su manada.



