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Retiran basura, llantas y escombro de 2 kilómetros de cauce del Río Zahuapan; buscan contribuir al saneamiento del Atoyac

La jornada de limpieza se realizó en Tlaxco, Tlaxcala, con participación de Profepa, autoridades ambientales, representantes de la industria y habitantes de la comunidad. El Zahuapan es el principal afluente del Río Atoyac.

Envases de PET, llantas, maleza, basura y escombro fueron retirados de aproximadamente 2 kilómetros de cauce durante una jornada de limpieza del sistema del Río Zahuapan, en el municipio de Tlaxco, Tlaxcala, como parte de las acciones para contribuir al saneamiento del Río Atoyac.

La actividad, realizada el pasado 20 de septiembre, contó con la participación de personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), junto con autoridades federales, estatales y municipales, representantes del sector industrial y habitantes de la comunidad.

Los trabajos se concentraron en un tramo de una barranca que desemboca en el Arroyo Martinica, tributario del Río Zahuapan, donde se retiraron residuos sólidos urbanos y de manejo especial acumulados en ambos márgenes del cauce.

El Zahuapan, una pieza clave para el saneamiento del Atoyac

La limpieza de este afluente tiene relevancia para Puebla y Tlaxcala, debido a que el Río Zahuapan es el principal tributario del Río Atoyac. Por ello, las acciones para retirar residuos de sus cauces y riberas forman parte de los esfuerzos para atender la contaminación de esta cuenca.

De acuerdo con la Profepa, su participación se integra a las labores coordinadas para la limpieza y saneamiento de tres de los ríos más contaminados del país, entre ellos el Atoyac.

La dependencia informó que desde 2025 participa en jornadas de limpieza a lo largo de la cuenca del Río Alto Atoyac y sus afluentes, en coordinación con autoridades ambientales y organizaciones de la sociedad civil.

Para 2026 se programaron distintas intervenciones en municipios de esta cuenca. Además, el pasado 9 de septiembre se incorporaron cuatro jornadas masivas en el Río Zahuapan, enfocadas en retirar residuos de los cauces y sus márgenes.

Llantas, PET y escombro: los residuos que llegan a las barrancas

Entre los desechos retirados durante la jornada en Tlaxco se encontraron envases de plástico, llantas, maleza, basura y escombro, materiales que representan un problema cuando son depositados en sitios no autorizados y terminan en barrancas o cuerpos de agua.

La Profepa señaló que retirar este tipo de residuos permite disminuir riesgos ambientales, aunque también evidencia la necesidad de fortalecer el manejo adecuado de la basura y evitar que estos espacios naturales sean utilizados como tiraderos.

En las labores participaron la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y el programa Sembrando Vida.

También se sumaron la Secretaría de Medio Ambiente de Tlaxcala, la Procuraduría de Protección al Ambiente estatal, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, el Ayuntamiento de Tlaxco, representantes de la industria y habitantes de la comunidad.

El reto va más allá de recoger la basura

La Procuraduría destacó que la participación ciudadana es fundamental para atender la problemática de los residuos que llegan a barrancas y cuerpos de agua, por lo que anunció que continuará participando en las jornadas programadas durante 2026.

El objetivo es contribuir a reducir la contaminación, fortalecer la cultura ambiental y sumar esfuerzos entre autoridades y sociedad para el saneamiento del Río Atoyac y sus afluentes.

Sin embargo, las jornadas de limpieza también ponen sobre la mesa un desafío que no debe perderse de vista: retirar los residuos es necesario, pero evitar que lleguen nuevamente a los ríos requiere prevención, vigilancia y un manejo responsable de la basura.

Porque los cuerpos de agua no son tiraderos y su recuperación también depende de lo que hacemos —o dejamos de hacer— desde nuestras comunidades.