Entre quienes cuidan también hay historias de esfuerzo, experiencia y conocimientos que merecen reconocimiento. El Gobierno de Pepe Chedraui entregó certificaciones gratuitas a 17 mujeres y dos hombres para profesionalizar la atención de personas adultas mayores; con esta acción arrancó el Mes de los Cuidados en Puebla.
Cuidar a una persona adulta mayor va mucho más allá de estar al pendiente de sus necesidades: implica tiempo, paciencia, conocimientos, responsabilidad y, muchas veces, un esfuerzo físico y emocional que no siempre recibe el reconocimiento que merece.
Para ponerle nombre, valor y preparación a esta labor, el Gobierno de la Ciudad, encabezado por Pepe Chedraui, entregó certificaciones a 19 personas que acreditaron sus conocimientos en el cuidado básico de personas adultas mayores en domicilio.
A través de la Secretaría de las Mujeres, las personas participantes obtuvieron el reconocimiento en el estándar de competencia EC0669 “Cuidado básico de la persona adulta mayor en domicilio”, luego de un proceso de formación y evaluación que permitió validar formalmente sus habilidades y experiencia.
La iniciativa busca que quienes dedican su tiempo a cuidar también cuenten con herramientas para profesionalizar su trabajo y acceder a mejores oportunidades. Porque cuidar es una labor esencial y reconocerla no debería quedarse solamente en buenas intenciones.
Durante la entrega, el alcalde Pepe Chedraui destacó que su administración mantiene alianzas con organizaciones civiles para impulsar acciones en favor de las mujeres y las familias poblanas, bajo una visión en la que los cuidados sean una responsabilidad compartida.
Cuidar no tiene género: 17 mujeres y dos hombres recibieron certificación
Un dato que vale la pena poner sobre la mesa: de las 19 personas certificadas, 17 son mujeres y dos hombres. La cifra refleja que las mujeres continúan teniendo una participación mayoritaria en estas actividades, pero también abre la puerta a una conversación necesaria: los cuidados no son asunto exclusivo de ellas.
La secretaria de las Mujeres, Zaira González, señaló que cuidar requiere tiempo, conocimientos, responsabilidad y esfuerzo físico y emocional, por lo que es necesario avanzar hacia condiciones laborales dignas, reconocimiento social y una remuneración justa.
También subrayó que los hombres deben involucrarse activamente en estas tareas, no como una ayuda ocasional, sino como parte de una responsabilidad que corresponde a todas las personas.
Y es que repartir los cuidados también significa repartir el tiempo, las oportunidades y las responsabilidades dentro de las familias. Una tarea pendiente para construir una sociedad más equitativa.
Certificaciones gratuitas para reconocer la experiencia
Las acreditaciones fueron posibles gracias a la colaboración entre la Secretaría de las Mujeres y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), que otorgó becas del 100 por ciento para que las 19 personas pudieran completar su formación, evaluación y certificación.
En este proceso, los conocimientos adquiridos a través de la experiencia fueron fortalecidos y evaluados para obtener un reconocimiento formal que puede abrir nuevas oportunidades de desarrollo en el ámbito de los cuidados.
Octubre pone los cuidados sobre la mesa
La entrega de certificaciones también marcó el arranque de las actividades por el Mes de los Cuidados, que comienza este 1 de octubre y durante el cual la Secretaría de las Mujeres promoverá la reflexión sobre el derecho a cuidar, recibir cuidados y ejercer el autocuidado.
La agenda busca visibilizar una realidad que suele pasar desapercibida: detrás de muchas familias que salen adelante hay personas que dedican buena parte de su día a cuidar a alguien más, una labor indispensable que no siempre cuenta con condiciones justas ni reconocimiento suficiente.
Desde el Gobierno de la Ciudad se plantea avanzar hacia una distribución más equitativa de estas responsabilidades, con la participación de hombres, familias, comunidades, instituciones y gobiernos.
Porque al final, todos necesitamos cuidados en algún momento de la vida y todas las personas merecen recibirlos con dignidad. Reconocer a quienes cuidan también es comenzar a dejar huella en la manera en que entendemos esta responsabilidad.



