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Valle de Catrinas 2026 llevará la cosmovisión prehispánica a Atlixco

Entre hierro, cartón, herramientas y pinceles, artistas de Atlixco dan forma a 19 monumentales catrinas inspiradas en dioses prehispánicos, como parte de la edición 2026 de Valle de Catrinas.

En este espacio, decenas de manos trabajan para convertir bocetos y maquetas en figuras monumentales que este año tendrán como eje la historia y la cosmovisión del México prehispánico.

Para esta edición se elaborarán 27 piezas monumentales. De ellas, 19 permanecerán en Atlixco, mientras que otras ocho catrinas de ediciones anteriores serán instaladas en distintos puntos de México y del mundo.

Un proceso que comienza meses antes

La creación de cada monumental requiere semanas de preparación y un proceso que involucra a distintos especialistas.

El primer paso corresponde al equipo de herreros, encargado de construir la estructura que dará soporte a cada figura. Posteriormente intervienen los escultores, quienes trabajan en los detalles del esqueleto, incluyendo el tallado de huesos y otras características anatómicas.

Después llega la etapa de cartonería, con la que se incorporan acabados y elementos que permiten preparar la pieza para que los artistas puedan comenzar a plasmar los diseños finales.

Aunque las catrinas parten de una misma dimensión, su altura puede variar de acuerdo con la postura del esqueleto y los accesorios que incorpora cada representación.

Ninguna permanece completamente erguida y algunas, especialmente las que portan grandes penachos, llegan a medir entre seis metros y medio y siete metros de altura, incluso antes de salir de la fábrica.

Itzpapálotl, una representación de la noche y la renovación

Una de las piezas que ya toma forma es Itzpapálotl, diseñada por Jared Barojas Pérez, quien eligió representar a esta diosa mexica vinculada con la noche, el fuego, la muerte y la renovación.

Jared estudia Arquitectura y mantiene desde hace tiempo un vínculo con el arte y la cultura. Para esta monumental decidió elementos como la postura, los accesorios y la gama de colores que tendrá la figura.

Como ocurre con el resto de las piezas, el proyecto comenzó semanas atrás con la elaboración de bocetos y maquetas, antes de trasladar las ideas a las estructuras monumentales.

En el caso de Jared, el proceso también ha contado con la participación de familiares, amigos y personas cercanas, reflejando que detrás de cada catrina existen no solamente conocimientos artísticos, sino también colaboración y muchas horas de trabajo.

Las 19 catrinas que llegarán a Atlixco

Una veintena de artistas y colaboradores participan en la creación de las 19 figuras que serán exhibidas en Atlixco. Las piezas están inspiradas en distintas deidades de la cosmovisión prehispánica:

  • Tonatiuh: Edith Méndez, Santiago Méndez y Carolina.
  • Metztli: Gabriel Ramírez Verduzco y Ennio Maldonado.
  • Coatlicue: Natalia Martínez.
  • Mayahuel: María de los Ángeles García Catarino.
  • Tzinacantecuhtli: Sebastián Hernández.
  • Macuilxochitl: María Antonia Ramírez.
  • Huitzilopochtli: Israel Pérez.
  • Tláloc: Lozada Medino.
  • Mictlantecuhtli: Denisse Navarro Medina.
  • Quetzalcóatl: Juan Manuel Martínez.
  • Xochiquetzal: Edith Treviño.
  • Ehécatl: Martín Méndez.
  • Chalchiuhtlicue: Mónica Rosas.
  • Xochipilli: Melissa Carmona.
  • Centéotl: Brayan González.
  • Xipe Tótec: Karina Pérez Montalvo.
  • Itzpapálotl: Jared Barojas.
  • Ometéotl: Jimena Motonimia.
  • Tezcatlipoca: Israel Gutiérrez.

Con estas figuras, Valle de Catrinas 2026 llevará a las calles de Atlixco representaciones de deidades relacionadas con diferentes aspectos de las culturas prehispánicas.

La propuesta busca que el público vaya más allá de los personajes más conocidos y pueda acercarse también a relatos, símbolos y características menos difundidos de la cosmovisión prehispánica.

De esta manera, las monumentales no solo funcionarán como elementos decorativos durante la temporada de Día de Muertos, sino también como una forma de acercar al público a historias y personajes que forman parte del patrimonio cultural de México.