La estrategia contra el gusano barrenador comenzaría a finales de 2026 y podría extenderse por tres años
Puebla se incorporará a la estrategia nacional para combatir el gusano barrenador, con la llegada de moscas estériles provenientes de la planta de producción ubicada en Chiapas, cuya liberación en la región está prevista a finales de 2026.
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural de Puebla, Ana Laura Altamirano Pérez, informó que el control de esta plaga en el estado podría requerir al menos tres años, periodo en el que se buscará reducir la presencia del insecto hasta alcanzar niveles seguros y disminuir los riesgos para el sector ganadero y las pérdidas económicas.
Liberación de moscas estériles
La funcionaria explicó que la estrategia implementada por la Secretaría de Agricultura federal se desarrolla por regiones y actualmente concentra sus esfuerzos en el norte del país, particularmente en entidades como Chihuahua y Sonora, con el objetivo de avanzar en el control de la enfermedad y favorecer la reapertura de la frontera con Estados Unidos.
Posteriormente, el programa avanzará hacia el centro del territorio nacional, donde se encuentra Puebla.
La planta productora de moscas estériles instalada en Chiapas tiene capacidad para generar hasta 100 millones de insectos por semana. Sin embargo, todavía no se ha definido cuántas moscas serán destinadas específicamente a cada región.
El método consiste en liberar machos estériles para que se apareen con hembras silvestres. Al no producir descendencia, se interrumpe progresivamente el ciclo reproductivo de la plaga y disminuye su población.
De acuerdo con Altamirano Pérez, esta técnica tiene una alta efectividad para contener al gusano barrenador y forma parte de las acciones de control que se aplicarán de manera gradual en el país.
Puebla mantiene filtros y vigilancia
Mientras comienza la liberación de moscas estériles, el Gobierno de Puebla mantiene acciones preventivas mediante filtros sanitarios, capacitación y campañas de información dirigidas al sector ganadero.
La secretaria insistió en la importancia de revisar constantemente a los animales, especialmente cuando presenten heridas abiertas, debido a que estas pueden convertirse en sitios donde las moscas depositen sus huevecillos y se desarrolle la infestación.
Bajo el llamado “sin heridas no hay gusaneras”, las autoridades realizan visitas, capacitaciones y labores de vigilancia en rastros y tianguis ganaderos, además de exhortar a los municipios a revisar también a animales en situación de calle que puedan presentar lesiones.
Para reforzar estas tareas, actualmente Puebla cuenta con 50 médicos veterinarios acreditados por el Gobierno federal, quienes participan en acciones de supervisión y vigilancia sanitaria en todo el estado.
La capacidad de inspección permite verificar anualmente hasta 60 millones de cabezas de ganado en tránsito, como parte de las medidas para detectar oportunamente posibles casos.
Puebla, entre los estados con más casos
La estrategia adquiere relevancia debido a la presencia que mantiene la enfermedad en territorio poblano.
Con corte al 3 de septiembre, Puebla registraba 145 casos activos de gusano barrenador, cifra que colocó al estado como la tercera entidad con más animales afectados a nivel nacional.
De acuerdo con el reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Puebla se ubicaba por debajo de Zacatecas, con 207 casos, y Nayarit, con 171.
Ante este escenario, las autoridades estatales mantienen el llamado a los productores y propietarios de animales para reforzar la vigilancia, atender cualquier herida y reportar oportunamente posibles casos, mientras Puebla se prepara para incorporarse a la estrategia de control mediante la liberación de moscas estériles.
