DEJANDO HUELLA

Entrevista perronas con gente de pocas pulgas

AULLIDOS POLÍTICOS

Las noticias que resuenan a nivel local, nacional y mundial

Puebla: rescatan 13 ejemplares de vida silvestre; dos especies están bajo protección oficial

Puebla, México. Entre operativos de vigilancia, reportes ciudadanos y coordinación interinstitucional, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) atendió a 13 ejemplares de vida silvestre en el estado, algunos de ellos en condiciones que reflejan una constante: la fauna sigue pagando las consecuencias de la intervención humana.

De acuerdo con el comunicado emitido el 19 de junio de 2026, las acciones se realizaron entre el 27 de mayo y el 3 de junio a través de la Oficina de Representación de Profepa en Puebla.

Las especies atendidas

El reporte detalla la recepción de:

  • 4 zorros grises (Urocyon cinereoargenteus)
  • 1 cigüeña americana (Ciconia maguari)
  • 1 cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii)
  • 6 crías de tlacuache (Didelphis marsupialis)
  • 1 aguililla coliblanca (Geranoaetus albicaudatus)

Dos de estas especies —el cocodrilo de pantano y el aguililla coliblanca— están enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, lo que implica un estatus de protección especial en México.

Rescates que evidencian el problema

Uno de los casos más relevantes ocurrió en el fraccionamiento Haras del Bosque, en Amozoc, donde fueron rescatados cuatro zorros grises —tres crías y un adulto— dentro de un inmueble. Los ejemplares fueron trasladados a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS) para su evaluación y eventual liberación.

En Zacatlán, una cigüeña americana fue rescatada con una fractura en el ala, lo que obligó a su canalización a una Unidad de Manejo para recibir atención especializada.

Mientras tanto, en Venustiano Carranza, personal de Protección Civil aseguró un cocodrilo de pantano, el cual fue entregado a Profepa sin lesiones visibles, pero bajo resguardo veterinario.

Ese mismo 3 de junio, seis crías de tlacuache fueron entregadas por una ciudadana. Al presentar condiciones físicas adecuadas, fueron liberadas el mismo día en un entorno apto.

Finalmente, un ejemplar adulto hembra de aguililla coliblanca fue rescatado en Izúcar de Matamoros, tras ser encontrado en el patio de una vivienda. Actualmente permanece en resguardo hasta que se determine si puede reintegrarse a su hábitat.

Entre rescates y omisiones

Aunque los casos concluyen con atención, valoración médica y en algunos casos liberación, el trasfondo es claro: la fauna silvestre sigue siendo desplazada, herida o expuesta por la actividad humana.

La presencia de zorros en zonas habitacionales, aves lesionadas y especies fuera de su entorno natural no es coincidencia. Es consecuencia.

El papel de la ciudadanía

Profepa destacó que varios de los rescates fueron posibles gracias a reportes ciudadanos y a la colaboración con autoridades municipales, lo que permitió actuar de manera oportuna.

Sin embargo, la dependencia también reiteró la importancia de no intervenir directamente con fauna silvestre y reportar cualquier avistamiento o situación de riesgo.

Lo que no se puede normalizar

Cada ejemplar rescatado representa más que una cifra: es un recordatorio de que la convivencia con la fauna no está ocurriendo en equilibrio.

Porque cuando un tlacuache aparece solo, un zorro entra a una casa o un ave termina fracturada, no es la naturaleza invadiendo… somos nosotros desplazándola.

La Profepa aseguró que mantendrá las acciones de coordinación y vigilancia en Puebla.

Pero la pregunta sigue abierta: ¿seguiremos reaccionando… o empezaremos a prevenir?