Gobierno promete unidades gratuitas, pero trabajadores denuncian falta de claridad y temen afectaciones económicas
San Martín Texmelucan, Pue. — El intento por modernizar la recolección de basura en el municipio se está topando con desconfianza… y con una realidad que no se puede ignorar: los caballos siguen pagando el costo de un sistema que urge cambiar.
Mientras carretoneros han manifestado su rechazo al uso de motocicletas bajo esquemas poco claros, el Gobierno Municipal, encabezado por el alcalde Juan Manuel Alonso, aseguró que sí existe un plan… y que incluso contempla la entrega gratuita de 50 motocarros.
De acuerdo con el comunicado oficial, estas unidades serían otorgadas a integrantes de la asociación civil Ave Fénix como parte de una estrategia para sustituir gradualmente los vehículos de tracción animal, con el objetivo de proteger a los caballos, mejorar el servicio y ofrecer condiciones más dignas a los trabajadores.
El discurso suena bien. El problema es que en la práctica, los carretoneros dicen otra cosa.
Trabajadores de recolección aseguran que la información que han recibido ha sido contradictoria: primero se habló de comodato, después de renta, y ahora de entrega gratuita… pero sin reglas claras, sin contratos definidos y sin certeza sobre quiénes serán beneficiados.
Esa falta de claridad es lo que hoy tiene frenada la confianza.
Porque aunque muchos están dispuestos a dejar atrás el uso de caballos —una práctica que por años ha implicado cargas excesivas, jornadas largas y condiciones de desgaste para los animales—, también advierten que no pueden aceptar un cambio que ponga en riesgo su ingreso diario.
Y ahí está el punto crítico: si el proyecto no se aterriza bien, no solo afecta a los trabajadores… también retrasa el retiro de los equinos de estas labores.
El gobierno asegura que busca el “rescate y protección” de los caballos, pero mientras no haya un plan transparente, con acceso equitativo a las unidades y condiciones claras, el cambio corre el riesgo de quedarse en el discurso.
Porque sí, sustituir las carretas es urgente. Pero hacerlo sin orden, sin información y sin confianza puede terminar prolongando justo lo que se quiere eliminar.
Por ahora, las mesas de diálogo continúan. Los carretoneros dicen estar abiertos a modernizarse, pero con una condición clara: certeza para ellos… y un cambio real para los animales.
El cambio no es el problema… la incertidumbre sí.


