Una hembra y dos machos fueron liberados en Casas Grandes como parte de un programa binacional de recuperación del lobo mexicano, especie considerada probablemente extinta en vida silvestre en México.

Tres ejemplares de lobo mexicano volvieron a pisar territorio silvestre en Chihuahua, en un nuevo esfuerzo por recuperar a una de las especies más emblemáticas —y amenazadas— del país. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que colaboró en la liberación de los animales, provenientes de Estados Unidos, como parte de un programa de conservación y monitoreo.
Los ejemplares, una hembra y dos machos de entre dos y tres años de edad, fueron recibidos el pasado 8 de mayo en el Recinto Fiscalizado del Puente Internacional Zaragoza-Ysleta, en Ciudad Juárez. De acuerdo con la dependencia, los tres lobos llegaron en buenas condiciones de salud y cumplieron con los requisitos establecidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).
La liberación ocurrió ese mismo día en el predio “Los Nogales”, ubicado en el municipio de Casas Grandes, Chihuahua, dentro del denominado “Plan de Trabajo para el monitoreo integral y fomento de la coexistencia del Lobo Mexicano”, proyecto enfocado en recuperar la presencia de esta especie en su hábitat natural.
Monitoreados las 24 horas
Como parte de la estrategia de seguimiento, los tres ejemplares fueron equipados con collares especializados capaces de enviar localizaciones permanentes en intervalos fijos. Además, el sistema incluye alertas automáticas para detectar posibles eventos de mortalidad o movimientos inusuales.
La liberación fue realizada por la Fundación Tonkawa, con acompañamiento de la Profepa y en coordinación con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.
Una especie al borde de desaparecer
El lobo mexicano (Canis lupus baileyi) está catalogado en México como una especie en riesgo de “Probablemente Extinta en el Medio Silvestre”, según la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Durante décadas, la caza, la pérdida de hábitat y los conflictos con actividades ganaderas llevaron a esta subespecie al borde de la desaparición. Actualmente, los programas binacionales entre México y Estados Unidos buscan recuperar sus poblaciones mediante reproducción controlada, monitoreo y liberaciones estratégicas.
La Profepa aseguró que continuará apoyando este tipo de acciones, especialmente en los procesos relacionados con el manejo y liberación de ejemplares vivos protegidos.


